José G Cano, un fotógrafo que lucha contra la gravedad

Foto: cortesía de José G Cano

Esta semana, tuvimos la oportunidad de conversar con un fiel creyente de lo extraordinario, con un
emprendedor que ha conocido el mundo y nos lo retrata con sensibilidad en sus muestras
fotográficas. José Cano nació en España y sus dos más grandes pasiones son: la luz y los cambios.

Me contó que desde muy joven la posibilidad de conocer nuevos lugares le aceleraban el corazón, y
fue por este motivo que un buen día decidió vender su casa y todas sus pertenencias para mudarse a
un velero, el atípico medio de transporte que le brindaría la oportunidad de recorrer el mundo y
admirarlo a través del lente.

Actualmente se dedica a la fotografía submarina, un género relativamente nuevo que le permite
desafiar la gravedad y el tiempo. Les compartiré un extracto de su blog, para que le conozcan desde
su pluma:

“Mi mundo visual está hecho de movimiento, cambio y caos. Una realidad de ritmo rápido que se
consume con mayor velocidad. Obsesión con el tiempo como un factor que altera todo. Ninguna
pausa, ninguna realidad estática. Incertidumbre visual ¿Qué pasará después? ¿Lo que acaba de
suceder? Todos desaparecen en un estallido de olas y burbujas…
Mis imágenes son una lucha desigual contra el tiempo y la gravedad. Los bailarines siempre me han
inspirado y llenan mi corazón de asombro … pero todo sucedió tan rápido que nunca estuve seguro
si he visto lo que pensé haber visto … pero allá abajo, en la oscuridad de las profundidades, en
silencio, puedo jugar con la gravedad y el tiempo, lo ralentizamos hasta un punto donde puedo verlo
realmente …. Y luego la belleza de la forma humana, y el movimiento hipnotizante aparecen delante
de mí… sin prisas, sin incertidumbres… Puedo creer lo que veo… y compartirlo contigo…” (José G.
Cano).

Te mudaste a un velero… ¿Cómo sucedió esto?

“Sí, así es, un velero… Sucedió así, yo vivía en España y trabajaba en una empresa de distribución
comercial, pero un día decidí cambiar mi vida. Vendí mi casa y todo lo que tenía y me fui a vivir a
un barco velero bastante viejo, y aprendí a navegar. Estuve viviendo los siguientes tres o cuatro
años allí, y poco a poco fui conociendo el mundo, navegando el mediterráneo y la costa de África
hasta llegar a Tailandia, lugar donde comencé a trabajar por caridad en una organización sin ánimo
de lucro, trabajaba con mujeres y niños que tenían SIDA en una organización local, construíamos
orfanatos y le brindábamos educación. Al mismo tiempo di clases de español en una universidad.”

¿Desde cuándo la fotografía?

“Desde los 12 o 13 años cuando mi padre me regaló una cámara traída de la Alemania oriental, una
práctica, casi desaparecida. Y bueno, me quedé completamente enganchado. Hay un dicho que dice:
Si quieres que tus hijos se mantengan alejados de las drogas, regálales una cámara porque nunca
tendrán dinero para comprar drogas (risas). Y así fue, desde ahí siempre llevé la cámara conmigo.
Empecé a fotografiar a mis soldaditos como si estuvieran en batalla, luego comencé a ver gente a mí
alrededor y también los fotografié. Me comenzó a apasionar retratar gente”.

Al principio la fotografía era un hobby para ti… ¿Cuándo decidiste dedicarte
profesionalmente en esto?

“Justo en este lugar. Ahí fue cuando la fotografía pasó de ser un hobby, a ser algo más serio y
comercial y comencé a hacer fotografía documental, especialmente para organizaciones no
gubernamentales, para que pudieran usarlas en su web sites o cuando necesitaran hacer
exhibiciones. En Tailandia estuve diez años, conocí a mi mujer en ese lugar. Luego, decidimos
cambiar de país e ir a un sitio más tranquilo, y nuestra opción fue Nueva Zelanda, es un lugar
pequeñito, organizado y con un entorno natural impresionante”.

Estás construyendo tu propio estudio profesional de fotografía submarina…

“Sí. En cinco días terminamos nuestro estudio de fotografía submarina, es un tanque de agua con 80
mil litros de agua, con ventanas especiales que nos permiten fotografiar con ventanas a los costados
que nos permiten la entrada de luz. Ahí es donde haremos workshops y seminarios para la gente que
quiera aprender. Por supuesto, también tiene unos sistemas de seguridad para que las modelos estén
seguras de que nada malo puede pasar. También tiene agua caliente y no está al aire libre, sino en un
edificio, por lo que podremos hacer fotos submarinas durante todo el año, creo que va a ser uno de
los primeros en Australasia dedicado exclusivamente a esto”.

¿Cuáles han sido los trabajos fotográficos más transcendentales en tu carrera?

“Uno de ellos fue hacer un reportaje sobre los niños que viven en las calles de Indonesia, porque
una organización necesitaba imágenes para mostrarle a la gente esa realidad. Este tipo de trabajos te
toca el corazón, ver que en este mundo hay niños que solo pueden vivir pidiendo dinero en la calle
es muy fuerte. Otro fue la selección de una de mis imágenes de fotografía submarina por la Sydney
Opera House, ellos la van a utilizar para una de sus obras, es un honor haber sido elegido por la
Filarmónica de Sydney”.

¿Qué debemos tener en cuenta para capturar una buena imagen?

“Es difícil responder esta pregunta, pero para mí no tiene nada que ver con cámaras u objetivos o la
parte técnica. En mi opinion, hay dos cosas que hacen una fotografía emocionante o atractiva, una
de ellas es la expresión de la persona, no es simplemente la belleza, sino la expresión, lo que una
persona puede transmitir, y hay modelos que transmiten muchísimo con su expresión en los ojos, en
la cara o en el cuerpo. Lo segundo es la luz, lo que hace la luz, lo que puede hacer la luz es
impresionante, es un fluido como el agua que puede ir, y viajar, y rebotar y envolver. Para mí esas
son las dos partes importantes”.

 

¿Qué le aconsejas a los emprendedores?

“A los emprendedores les aconsejo que busquen siempre el sí porque el no ya lo tienes, y lo
máximo que te puede pasar si intentas algo es que te digan que no, pero de lo contrario, si no lo
intentas, jamás lo sabrás. También quisiera pedirles que no tengan miedo, solo tenemos una vida”.

¿Y a los fotógrafos?

“No es la cámara, es tu ojo. Mira la luz, mira la luz y sigue mirando la luz. Luego, no hagas lo que
la gente quiere que hagas, haz lo que tú tienes que hacer, haz lo que salga de tu alma, lo que te dicte
tu corazón”.

Si quieres visualizar el portafolio de José Cano, ingresa en:
http://www.josegcano.com

Instagram: @josegcano

Andrea Isabella Marín Dellepiane
@AndreaIsabellaD on twitter

 

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